Ruta por Triana

El barrio de Triana es uno de los distritos más antiguos de la ciudad y se ha convertido, por méritos propios, en un propio icono dentro y fuera de Sevilla.

Tradicionalmente fue un barrio de marineros, obreros, alfareros e industriales, pero el barrio de Triana también es cuna de conocidos toreros e ilustres cantaores y bailaores de flamenco. Muchas de sus históricas muestras de artesanía aún pueden observarse en algunos rincones del barrio.

Museo_de_la_Cerámica_de_Triana_2Por ejemplo, el Centro Cerámica de Triana reúne una gran colección de obras en la cual puede observarse la evolución de la cerámica sevillana. También se puede realizar la visita al interior de la fábrica y a los antiguos hornos.

Otro punto emblemático del barrio es el Mercado de Triana. Construido en 1830 sobre las ruinas del Castillo de San Jorge, en la actualidad esta plaza de abastos se encuentra remodelada y llena de vida. Pasearse por sus puestos es una de las mejores formas de acercarse a la esencia y la tradición de Sevilla.

Caminando por las calles de Triana es posible encontrarse con varios monumentos dedicados a toreros o artistas emblemáticos del barrio, como por ejemplo la escultura a Juan Belmonte alias “El Pasmo de Triana” o la escultura dedicada al Arte Flamenco, una obra que representa las tres ramas de esta cultura: el baile, el cante y el toque.

Una visita totalmente necesaria es la Capilla de los Marineros, sede de la Hermandad de la Esperanza de Triana. En esta iglesia se rinde culto al Cristo de las Tres Caídas y a la Virgen de la Esperanza, dos de las imágenes más importantes del imaginario cofrade de Sevilla.

El Corral de Herrera es un trozo de historia vivo. Uno de los 4 patios de vecinos que aún quedan en Triana. Se encuentra habitado por 45 familias y se encuentra rehabilitado desde 1994.

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La emblemática calle Betis es ideal para  pasear  ya que en la actualidad se encuentra peatonalizada y permite unas magníficas vistas del río, el puente y la ciudad. A través de ella se entra en el corazón del barrio. Por último, es imprescindible una visita al puente de Isabel II, popularmente conocido como Puente de Triana, construído en en siglo XIX siguiendo la tipología del Carrousel de París. Desde el centro de este puente se tienen unas magníficas vistas de Sevilla, la Torre del Oro y de la Giralda, especialmente de noche. La iluminación del puente, la ciudad y los barcos que surcan apaciblemente el río durante la noche ofrecen la estampa más romántica de una ciudad llena de arte.

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